titulo
No por mucho censurar amanece más temprano
Tuesday 31 October 2006 [15:16]

mutilación a mano armada   Ayer Lunes, con motivo de la trifulca en la Bolsa de Taxis de la T-4 decidí colgar el el tablón de anuncios de la misma un par de carteles con la dirección de este blog para que, todo el que quisiera, se informara de lo ocurrido y pudiera igualmente colgar su comentario, o su opinión, o lo que sea, en una suerte de foro abierto a los aludidos. Al día siguiente (por hoy), al entrar en la cafetería de la Bolsa, me encuentro que la información escrita en sendos carteles ha sido mutilada (véase foto). En su cabecera, ayer mismo se podía leer: Taxistas – 1; Policía Municipal – 0, en alusión a la retirada forzada de estos últimos al verse superados por el conflicto. Era un simple titular introductorio para llamar la atención de los aludidos, nada más; titular formulado a título individual y no en nombre de ninguna Asociación Gremial, ni Cooperativa, etc. Como podrán comprobar en la foto, esa parte ha sido recortada por alguna “mano negra”, que por supuesto no saldrá a la luz.
   Resulta cuanto menos tristísimo que la censura (30 años después de) se siga sufriendo incluso desde la simpleza de un humilde tablón de anuncios. Y le recuerdo al de la “mano negra” que en los cuartos de baño de la misma cafertería se pueden leer cada día una nueva pintada implicando al gobierno del PSOE (goVierno, según las pintadas) como cerebro en la sombra de la conspiración del 11-M sin que nadie hasta ahora se digne a borrarlas. Y unas pintadas que atentan contra más de 11 millones de votantes como “supuestos” cómplices del Terrorismo de Estado me parece mucho más grave que el simple y llano titular al que me refiero. Muy señor mío, creo en la libertad de expresión y en la libertad de pensamiento muy por encima de esos gestos mutiladores. Creo en el diálogo por encima de la fuerza, y por eso tiene a su disposición este blog para expresarse LIBREMENTE, sin necesidad de “esconder” cualquier tipo de información inocua en un simple y llano tablón de anuncios. Mucho más censurables me parecen esos carteles de SE VENDE LICENCIA por 180.000 € que utilizan el oportunismo y el libre mercado para forrarse en perjuicio de los compradores potenciales. En fin.

palabra leonor   Pero no por este mínimo incidente voy a borrar mi sonrisa. Esta mañana he llevado a Leonor Watling (actriz y vocalista de Marlango -de espaldas en la foto, al salir de MI taxi) al Aeropuerto, y ha tarareado el Tainted Love de Soft Cell que sonaba en MI radio, y ha ojeado MI periódico y MI Interviu; y al salir del túnel de María de Molina me ha dicho: “parece que hemos atravesado un agujero negro de esos espacio-temporales” con una voz mucho más que dulce, y el juego de sus labios al hablar es para mí muchísimo más importante que todos los cartelitos mutilados del mundo. Buenas tardes.
 





Uniformes de una talla desmedida
Monday 30 October 2006 [19:16]

estado de sitio   Esta misma mañana, en la Bolsa de taxis de la Terminal 4 hemos alcanzado por enésima vez el grado máximo del absurdo más patético. Los hechos que relataré a continuación no tienen desperdicio:

   A las 11.30 a.m. llega una pareja de la Policía Municipal, como muchas otras veces, con la intención de acelerar la afluencia de taxis en la cabecera de la Terminal (a más de 1 kilómetro de distancia de la zona de espera). Pitan y hacen gestos al fondo de la Bolsa para que la fila correspondiente acelere, pero parece que sus intenciones no dan resultado, y entonces deciden que los rezagados sean adelantados por la siguiente fila. Los taxistas de esta se niegan (“no vamos a adelantar a ningún compañero”), y entonces se lía, y un compañero se interpone delante de la nueva fila, secundando la situación, y el Policía de marras se pone chulo, alzando la voz, y el compañero se pone chulo, alzando la voz, y entonces el Policía le pide la documentación, y el compañero se niega (“no me sale de los cojones dártela”), y comienzan a forcejear, se forma un corro inmenso a su alrededor, y el otro Policía, dada la situación, pide refuerzos, en fin…
   Minutos después llegan en diferentes vehículos un total de 20 Policías Municipales. La situación más violenta llega al acercarse al tumulto la primera dotación con porras en la mano. Al ver su intención, más de 200 taxistas se disponen a increparles, como si de una manifestación ilegal se tratara… y a todo esto las filas paradas, y los clientes en la cabecera formando cola, sin entender por qué no llega ni un sólo taxi.
   En ese intervalo pude escuchar de todo por ambas partes. Un Policía me dijo que había sacado la porra al ver a su compañero acorralado, como método disuasorio (dato cuanto menos razonable; al Policía del conflicto inicial querían lincharle). Un taxista soltó algo así como: “los de ETA en la cárcel viven mucho mejor que los taxistas de Madrid” (¿qué cojones tendrá que ver una cosa con la otra?). Otro salta con la desprotección del Sector (“ayer mismo un autobús de Aena arroyó a un taxi y otros tres más destrozados por los reactores de un avión…”), ante lo cual el Policía aludido contestó: “¡y a mí qué coño me cuenta!; ¿tengo yo también la culpa de eso?”. Otro dijo que nos tomamos con mucha calma el trayecto entre la Bolsa y la cabecera, con el cual discrepó un tercero: “por meterme prisa me pegué una hostia con el taxi de delante, y estuve sin trabajar mes y medio”.
   Y como el tiempo pasaba y el conflicto no admitía conclusiones, los compañeros les dieron a la Policía un parte de tregua: “si os marchais sin amonestar a nadie, seguiremos dando servicio. Mientras tanto aquí no se mueve ni Dios”; a lo cual el portavoz le contestó: “nos iremos cuando nos salga de los cojones. Si no queréis trabajar, es vuestro problema”. Pero al final cedieron, y aunque no llegaron a marcharse del todo, al menos se apartaron del tumulto en dirección a la salida, o lo que es lo mismo, Taxistas 1, Policía Municipal 0.

   Me parece lamentable la actuación chulesca de ciertos Policías, pero también la de ciertos compañeros. Unos se crecen enfundados en su uniforme reglamentario, y otros sólo cuando se siente respaldados por otros cientos de compañeros. Habría que verles a ambos actuando sin público a su alrededor. Creo que no nos podemos permitir el lujo de volar por encima de la ley, despreciándola (y viveversa). La Policía podría ser mucho más educada (al menos teniendo en cuenta que su sueldo depende de nuestros bolsillos) y ciertos taxistas deberían de respetar un poco más a la Autoridad, porque sin respeto mutuo esto se convertiría en un auténtico caos anárquico.
   Un Policía dijo: “en tiempos de Franco, habrían llegado los grises a pegar hostias directamente”. Un compañero dijo “el taxi es mío y con él y en él hago lo que me da la gana”. Hasta cierto punto no olvidemos que prestamos un Servicio Público, con lo que esto implica, y aunque nos duela el orgullo tenemos que predicar con nuestro comportamiento.
   Si nos respetáramos un poco más, todo esto no tendría sentido. Menos vigas y más pajas.

   Los aludidos pueden participar activamente con sus comentarios. Os invito a ello sin censuras ni porras amenazantes.





nilibreniocupado (poema versión 2.0)
Sunday 29 October 2006 [15:38]

soy yo sin serloY en lo más profundo
del asiento
siento,
luego existo.

Y miento.
O le guiño un ojo
al semáforo en rojo.

Mi corazón en un puño
y el otro puño en la boca
(por si se monta la loca)
o me toca
besarte en el vientre
o abrazar
al azar
a quien entre
por la puerta de atrás
sin alcanzar algo más
(que es un menos elevado)
o aparcar en el vado
del latir abandonado
en mi cuneta

Y perdona que me meta
en tus asuntos:
Cuando suspenda los puntos…
del amor verdadero,
en la parada te espero.

Permíteme llorarte mientras…

[Y detrás de mi pecado,
tras tus pies,
nilibreniocupado
punto es]





Jugando a la doble personalidad
Friday 27 October 2006 [19:33]

doble personalidad   Paré en el bar de siempre para tomarme el quinto café del día, con el taxi atento en la parada de marras, todo normal, lo de siempre. Un café rápido mientras visualizo con disimulo a una mujer dándole de comer a la máquina tragaperras, moneda tras moneda, como si fuera un niño ansioso almorzando. En los tres minutos que tardé en tomarlo, la mujer cambió un billete de 10 € y otro de 20 €, y lo que ganaba volvía a invertirlo con igual suerte.

   Casualidades de la vida, al retomar el taxi esa misma mujer se monta, “al Ramón y Cajal, por favor”. En la radio los tertulianos hablan de las pensiones, y entonces suelta ella: “que me lo digan a mí. Con la pensión que me queda no tengo ni pa pipas; pensión de viuda, ¿sabe usted?. Mi marido, toda la vida trabajando para que luego te quedes con una mano delante y otra detrás”. Su comentario denota que no me ha visto en el bar donde momentos antes se había dejado al menos 30 € en la maquinita.
   – Tiene usted razón. La cosa está muy mala.

   ¿Qué necesidad tenía esa mujer de contarme una milonga?. ¿Acaso “taxista” en sánscrito significa “gilipollas“?.

   Desconozco la realidad de aquella mujer. Pero si es cierto lo de la pensión ¿porqué la tira a la basura?. Y si es falso lo que dice y tiene más pasta de la que pueda gastar, ¿qué necesidad tiene de mentirle a un desconocido?. No soy ningún experto en máquinas tragaperras (ni he jugado nunca ni volveré a hacerlo), pero en los bares me gusta observar a quienes juegan por esa dualidad que todos tenemos de sentirnos atraídos por los comportamientos estúpidos. El jugador profesional, siempre pierde. Si gana un premio, volverá a invertirlo, para tratar de ganar más (aunque el premio sea el más gordo), o bien continuará en la máquina de enfrente. Muchos de esos no acuden a salones de juego por no demostrarse su dependencia, y aprovechan el café o la cervecita como excusa para dejarse llevar por la Diosa Suerte. Cuanto más grande sea el premio, más desgraciados se sentirán. Lo peor es que no hay un bar sin una, dos o tres máquinas, siempre ocupadas, y los Gobiernos de turno no las prohíben porque dan demasiada pasta. Son máquinas que potencian enfermos. No conozco a ni un sólo jugador habitual que, haciendo balance, haya ganado dinero con el juego. ¿Tontos del culo o meras víctimas del sistema?. Judguen ustedes mismos.





Una nanopartícula de esperanza
Wednesday 25 October 2006 [19:40]

mi mano y la tuya   Siempre escribo desde la Terminal 4 del Aeropuerto de Barajas, dentro del taxi, gracias a ese gran milagro que es la tecnología inalámbrica. La Bolsa de taxis es un recinto inmenso con capacidad para unos 1200 taxis dispuestos en 24 filas techadas.

   Poco antes de comenzar con el tema de hoy me ha asaltado el ruido de un fuerte impacto seguido por el sonido continuado de un cláxon. Todos los taxistas allí presentes hemos corrido al lugar de los hechos: un taxi se había “empotrado” contra una de las columnas de hierro que sustentan los techados. Ambos airbag delanteros habían saltado y el conductor se encontraba en su interior, inconsciente. Por una parte me ha llamado la atención el tremendo humo que produce la explosión pirotécnica del airbag en el interior del habitáculo (aunque te salve del impacto, si acabas inconsciente bien podrías morir asfixiado). Por otra ha sido increible, de veras, el comportamiento del resto de los compañeros. Absolutamente TODOS se han volcado con el accidentado, ayudándole a salir, sosteniéndole, llamando al SAMUR, etc.

   Y afortunadamente el incidente no llegó a más. El taxista, mientras conducía en dirección a la cabecera de la Terminal se mareó hasta acabar inconsciente, lo que derivó en el choque final. Suerte que ese “mareo” llegara a baja velocidad y no en plena autopista, con cuatro o cinco pasajeros. Y cito a Forrest Gump: “la vida es como una caja de bombones; nunca sabes lo que vas a encontrarte dentro“.

   A lo que voy: podría decirse que el sector del taxi (al igual que muchos otros) se encuentra dividido y enfrentado por gremiales, sociedades cooperativas, etc. por asuntos políticos, ya sabéis, lo de siempre. Unos a favor de las flotas, otros en contra, unos frotándose las manos por la astronómica subida en el precio de las licencias y otros, los jóvenes que quieren comprar una, cagándose en su putísima madre. Pero fuera de las altas esferas pensantes, se encuentra el taxista que pasa demasiadas horas al volante, solidario hasta la médula con su compañero S.P., aunque uno pertenezca a la Gremial, y el otro a la Cooperativa, y en los plenos se llamen de todo. En momentos críticos (como el del accidentado de marras) tendemos a tragarnos los prejuicios con papas y nos desvivimos por la causa.

   ¿Acaso esto indica que todos encerramos en la cárcel de las costillas un pequeño corazón solidario?. ¿En el fondo podríamos considerarnos buenas personas?. ¿Podrémos soñar sin imágenes codificadas de un mundo en paz, de dos manos unidas por un mismo mundo?.

   Puede que en la intimidad, muchos de esos malos malísimos duerman abrazados a su oso Flappy. 





El Universo lleva taxímetro
Tuesday 24 October 2006 [14:18]

encerrado en su infancia   Llueve, llueve mucho, desde hace al menos una semana, y el tráfico, y el limpiaparabrisas funcionando a un ritmo pornográfico, freno, acelero, alguien me para, embutida en uno de esos abrigos forrados con capucha, y no veo su cara, todo muy oscuro, y se monta, y su voz tiembla al indicarme el destino, corto, muy corto aunque me ha tomado en dirección contraria, y se encierra en sí misma esquinada entre su puerta y el asiento, la cabeza apoyada sobre la ventanilla, y llueve, no para de llover, ella es la persona más frágil del mundo, y puede que la más feliz también y yo conduzco muy despacio, acariciando cada curva para no romper su cuerpo en mil pedazos, y no existe ningún Universo capaz de tomar en su seno todo ese cúmulo de sensaciones menudas que ahora habitan dentro del taxi, una mujer jóven que jamás se desprenderá de su infancia, una mujer alimentada por gotas de lluvia a través del cristal.

   Me detengo, me paga, se marcha. 





Arrugas como anillos de árbol
Monday 23 October 2006 [17:12]

36.500 dí­as con Ayala    Los ancianos envidian la juventud; los jóvenes envidiamos la vejez, o al menos ese grado de experiencia vivida por el primer televisor, las noticias por carta, el gramófono… esas miles de millones de imágenes y sus batallitas contadas en blanco y negro. Pero por defecto de forma, cada vez que monta un/a anciano/a en el taxi, todo son desgracias y dolencias y apatía y ya no me quedan ganas de nada, y me jode, porque aunque no puedan participar en el Tour de Francia, al menos conservan una cabeza llena, llenísima de información más o menos útil, aparte de ese sabor agridulce que da la experiencia. Esta mañana se ha montado una pareja (81 y 82 años), casados desde hace más de medio siglo, sin descendencia, que se quejaban de haber ahorrado sus monedicas durante toda una vida y, claro, como no tienen hijos, no saben en qué gastarlo, porque a él le gustaba mucho comer, pero ahora todo le hace daño y tiene que andarse con cuidado.
   – Pues dedíquense a viajar – les digo.
   – ¿Y adónde vamos?.
   – A ver el mar, por supuesto.
   Luego traté de animarles con mis historias de jóven y se rieron, sobre todo ella. No hay nada más satisfactorio que hacer reir a un octogenario. Quería verles reir para al menos obligarles a recordar sus tiempos mozos, porque por un instante traté de imaginar la idea de convivir durante más de 50 años con la misma persona, completamente sólos, sin descendencia, y me pareció la escena más romántica del mundo. Pero no nos podemos permitir dejarnos llevar por los larguísimos, pálidos y huesudos brazos de la apatía. Considero un fracaso morir antes que Sanchez Dragó.

   El otro día se subió un hombre de 75 años que vivía emocionado con su página web  (consejos prácticos de contabilidad para pequeñas empresas). Había trabajado como contable toda la vida y ahora, ya jubilado, quería ofrecer sus conocimientos a profanos, abriendo un foro de dudas, como si fuera una especie de profesor virtual. Ni que decir tiene que con ello no ganaba un duro, más bien al contrario (me dejó unos papelillos fotocopiados con el nombre de su página al servicio de mis clientes). Y el mérito que tiene aprender informática a los 70 años, o aprender a leer y escribir, o a construir la Catedral de Burgos con cerillas, o lo que sea…
   Como bien dijo Sabina: “estoy en contra de la pena de muerte, del asesinato… ¡pero si incluso estoy en contra de la muerte natural“.

   Queridísimos ancianos: ¿conocen a Francisco Ayala?. Acaba de cumplir 100 años, y su última novela ha sido publicada hace 4 años (cuando tenía 96), y su último ensayo hace 2 (cuando tenía 98). Me encantaría contar con la cuarta parte de su potencia vital. Querer es poder. Vivir pisando fuerte para dejar huella o bien pasar de puntillas. Tú decides. 





Día mundial de la ceguera sensible
Sunday 22 October 2006 [22:32]

estoy contigo   Ayer, por si no lo saben, fue el día mundial de la pobreza. Mis clientes, por consiguiente, me hablaron del Madrid-Barça y de Fernando Alonso. Apenas se supo nada de la movilización por el centro de Madrid para pedir mejores medidas para combatir la pobreza, para que el tercer mundo escale al menos una posición, que es la de no pasar hambre, que nadie se quede sin lo más básico: agua, comida y sanidad.

   Recientemente se ha hablado del Nobel al creador de los microcréditos, iniciativa surgida por un particular, y no por el gobierno del primer mundo de turno. Se habló tímidamente del 0.7%, que a nivel mundial acabaría definitivamente con la miseria, aunque pensándolo bien, es mucho más importante para una ciudad tan modernísssima como Madrid utilizarlo para enterrar bajo suelo la M-30, porque tanto asfalto a la vista queda feo.

   Algunos de mis clientes celebraron el día de la pobreza acudiendo a cenar a uno de esos restaurantes de moda, con aparcacoches y 150 € el cubierto; en fin, cada uno lo celebra como puede. Otros hacían cola en la Caja (sección del gourmet) de El Corte Inglés. También llevé a una pareja muy elegante al Casino de Torrelodones, y a una señora de lifting a uno de esos chalets de La Moraleja, con cámaras de seguridad en cada esquina.

   Y como resaca del día de la pobreza, a modo de guinda, el Real Madrid le mete dos goles al Barça y Fernando Alonso queda campeón del Mundo de F-1 por segundo año consecutivo. Fin de semana completo.





Coleccionando miserias
Friday 20 October 2006 [14:13]

ni puta gracia   Escándalos inmobiliarios en el PSOE. Escándalos inmobiliarios en el PP. Un cliente me confiesa que gana unos 1000 € y su mujer 700 €, y han de pagar una hipoteca de 1200 € durante los próximos 33 años. Está contento. Otro cliente me dice que en España se vive muy bien, que cualquier tonto puede forrarse si quiere; todo esto mientras llama a su asistenta para que baje a ayudarle con las maletas (dos maletitas que no pesan nada). Calle Velazquez, y la mujer ya le está esperando, con su cofia y su uniforme impecable.

   Al parecer el hombre honrado y humilde es imbécil por naturaleza. Vivimos en un país en el que lo suyo, lo inteligente, es engañar a Hacienda, robar con delicadeza, especular con el suelo… y al que le pillan es un pardillo chapucero que se lo ha montado mal. Quien tiene un negocio declara la mitad (o menos) de lo que pasa por caja. En el taller, a la hora de pagar, siempre te preguntan si quieres IVA con cierta mueca de complicidad.

   Y el político de turno utiliza eso que otros llamamos democracia para enriquecer esos bolsillos que antes portaban escrúpulos. Esa especulación que permite multiplicar por cuatro o por cinco su valor sobre el I.P.C. cada año mientras los sueldos se mantienen estáticos. Y esos políticos son los héroes, esos Marios Conde, Rocas, Portos, etc. y los que creemos que al pagar nuestros impuestos estamos ayudando a mantener las infraestructuras que todos usamos somos los gilipollas de turno.

   Y la ética se encuentra muy por debajo de la estética. 





El loco y viceversa
Tuesday 17 October 2006 [18:24]

¿quién conduce a quién?   El itinerario más lógico desde la Terminal 4 de Barajas hasta la estación de autobuses de Auto Res (Plaza de Conde de Casal) pasa por la M-40 Sur y la Avenida del Mediterraneo, siempre que no nos encontremos en hora punta. Y tal fue el caso. Pero el importe, 26 €, no convenció a los clientes.
   -  ¿Ha subido la tarifa o el suplemento?.
   -  Subió a principio de año.
   -  Viajamos mucho a Mallorca, y el trayecto siempre nos cuesta 20 €.
   Lo que el señor me planteaba era literalmente imposible. Pero la ética profesional no se permite dar a entender al cliente que está equivocado, o que miente.
   Profundizando en la conversación doy con la respuesta: el matrimonio siempre ha aterrizado en la T-2 y no en la T-4, lo que demostraba la diferencia en el importe.
   – La Terminal 4 se encuentra más lejos que la T-2. De ahí la diferencia.
   – Pero nosotros no tenemos la culpa de haber aterrizado en la T-4.
   – ¿Y qué me quiere decir con esto?.
   – Que si siempre he pagado 20 € desde el Aeropuerto hasta Auto Res, lo suyo es que yo le pague 20 €.
   – Entonces quien pierde 6 € soy yo.
   – Claro, pero comprenda que ese no es mi problema. Yo no tengo la culpa de haber aterrizado en otra terminal.
   – Si usted no tiene la culpa, entonces la culpa será mía.
   – No, tampoco. Pero como comprenderá no tengo por qué pagar más de lo que he pagado siempre.
   Este tan solo es un estracto de la discusión que mantuvimos. Unas cuantas frases de besugos después, y gracias a la intervención de otros compañeros que esperaban en la parada, el hombre accedió a pagarme los 26 €, pero con cara de no entender el por qué. Se fue pensando que había sido estafado.
   Por unos instantes pensé que YO era el loco, por ese extraño Síndrome de Estocolmo que en ciertos momentos de debilidad nos invade a los taxistas.
   Todo es muy raro. 
   -

 





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