titulo
Testimonio catalanoanónimo
Wednesday 4 October 2006 [16:30]

Ella anónima   Los taxistas que frecuentamos el Aeropuerto solemos beber noticias de otros lares, de otros puntos de España y más allá. Si hablamos de volúmenes el Puente Aereo se lleva la palma: cada mañana llegan cientos de catalanes a trabajar aquí; muchos de ellos ni siquiera pasan la noche. Tal es el caso de una mujer que ayer llegó de Barcelona para asistir a una reunión y luego volverse, la cual me contó la difícil situación que para ella se está viviendo en Cataluña. Según dijo, a raiz del Estatut muchas multinacionales asentadas en Barna estaban transladando sus sedes a Madrid por culpa de esa nueva obligatoriedad de la lengua catalana. Y las nuevas empresas que comienzan a operar en España también comienzan a fijarse en la Capital como única referencia, pese a la mejor situación geoestratégica de la ciudad catalana. Resulta incómodo utilizar tres idiomas de referencia (castellano, catalán y el idioma de orígen de la empresa en cuestión) en lugar de dos. Es más, la creciente catalanofobia impulsada por ciertos sectores que utilizan el oportunismo político como única arma, se está viendo invertida dentro de Cataluña. El catalán que no está de acuerdo con el Estatut (hablo en boca de esta catalana), es tachado de facha-casposo-de-derechas. Ella reconoció no ser de derechas ni mucho menos facha. Es catalano-hablante por tradición familiar (durante el trayecto contestó a un par de llamadas telefónicas en catalán), pero no está por la obligatoriedad de esta lengua para poder ser ciudadana catalana. Es decir, en Cataluña los recibos del agua, el gas y la luz están escritos en catalán, al igual que cualquier documento oficial, sus televisiones públicas (películas dobladas inclusive), etc. por no hablar de la enseñanza pública, ya sea básica como universitaria.

   Habría que comenzar abogando por el derecho a la libertad individual. Que cada cual hable en la lengua que quiera, siempre y cuando su interlocutor le entienda (los hay que aun dominando a la perfección el castellano tratan de imponer el catalán a interlocutores que no lo entienden). También se están dando casos de niños formados exclusivamente en catalán cuya ortografía, léxico, etc. del castellano es deplorable (hablo incluso de niños pertenecientes a las Islas Baleares); niños que en un futuro, por falta de infraestructuras en su ciudad, podrían acudir a la universidad madrileña, por ejemplo, con las evidentes dificultades académicas que esto ocasionaría.

   Una vuelta más de tuerca: el catalán puede acudir a la Universidad pública madrileña, y sin embargo el madrileño no puede estudiar en la Universidad catalana porque sus clases están impartidas en catalán. Hablo de la Universidad pública que todos pagamos.

   Con esto no pretendo alentar la catalanofobia. No soy ni seré nunca partidario de ello. En Cataluña hay una gente estupenda (la mayoría de los usuarios de taxis desde el Puente Aereo), tremendamente civilizada y cosmopolita (muchos madrileños deberían de aprender de ellos). Mis quejas giran en torno a lo meramente institucional. No estar de acuerdo con una política, no significa despreciar a su gente.





Sindicación de contenidos RSS 2.0
Esta página funciona con WordPress - Diseño: Fernando García B.
¡CSS Válido! -