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Nuevo catálogo de puzzles urbanos
Friday 30 March 2007 [11:50]

según Buñuel...   Frases de usuarios dignas de mención (anotadas en mi taxi-libre-ta) a lo largo del presente 2007:

   “Me cago en la burocracia y en todo lo que se mueve” (hombre grueso de chaqueta y corbata, 17-01-07)

   “¿Podría llevarme al restaurante más barato que conozca?” (turista andaluz, 26-01-07)

   “Si Dios existe, seguro que funciona con diesel, el muy hijoputa…” (joven friky, 2-02-07)

   “Lléveme a la calle Bailén por donde le parezca; total, para lo que me queda…” (octogenario arrugado, 13-02-07)

   “Estoy muy borracho. ¿Sabe?: Madrid es la hostia. Aquí no tiene sentido que la mujer te espere en casa despierta. ¿He dicho hostia?. Perdón. Ya le he dicho que estoy borracho; y si no se lo he dicho, se lo digo ahora” (borracho verborréico, 24-02-07)

   “Es mi primera visita a Madrid. ¿Sabría vos decirme cuánto cuesta una puta, de media, por acá” (turista argentino de treinta y tantos, 24-02-07)

   “Todas esas luces proyectadas sobre la fachada de Correos, ¿iluminan, o desmienten?” (mujer psicotrópica, 2-03-07)

   “No me haga mucho caso; creo que estoy ovulando” (travesti uruguaya, 16-03-07)

   “¿Fumas?” (sacerdote joven de alzacuellos y Biblia forrada en piel, 26-03-07)

  

   [Nota: las grandes ciudades son sus gentes, sus frases perfectamente engranadas. El arte no sólo se encuentra en los museos...  





El tópico, lo típico, la trampa, el cartón…
Wednesday 28 March 2007 [15:01]

copa en mano   Una de las chicas tenía novio; la otra, no. Lo supe porque se abrieron enseguida, apenas unas cuantas frases (de rigor) después de tomar mi taxi.

   – Llevamos una relación muy liberal, no te creas. Javi, mi novio, sale todos los fines de semana con sus amigos; y no me importa, porque confío en él. Entiendo que prefiera estar con sus colegas, ya sabes, para hablar de sus cosas; yo no entiendo de coches, ni de música (al menos de la música que le gusta a él). Lo mismo me pasa cuando quedo con mis amigas: hablamos de trapos, de chicos… – dijo una de ellas.
   – En realidad tú hablas de Javi, pero yo no puedo hablar de nadie, porque no salgo con nadie - dijo la otra.
   – Eso será porque no quieres, porque eres muy mona, ¿verdad? – me preguntó a través del espejo.
   – ¿Tengo que contestar? – pregunté a su vez.
   – Eres un hombre, ¿no?. Y como hombre podrás decirme si Bea es guapa o no…
   – No creo que “Bea” necesite escuchar mi opinión para reafirmarse.

   (Silencio)

   - Cuando quedáis las dos para tomar algo, ¿cual es vuestra intención?, ¿qué buscáis? – retomé.
   – Bailar, tomar unas copas, no sé… pasarlo bien – dijo la soltera.
   – Y reírnos de los chicos – dijo la otra.
   – ¿Reíros de los chicos? – pregunté.
   – Sí. Cuando viene el típico grupito, y se presenta para intentar ligar, claro. Suelen ser todos tan… típicos.
   – ¿Les falta originalidad?
   – Todos te sueltan lo mismo: que si “mi amigo me ha dicho que quiere conocerte”, que si “¿vienes mucho por aquí?”…
   – ¿Y tú cómo conociste a tu novio? – le pregunté a la aludida.
   – Se acercó a mí en un bar de copas y me preguntó: “¿vienes mucho por aquí?”.
   – Ja, ja, ja…
   – Ja, ja…
   – Ja…

  

   [Taxireflexión: Odiamos los tópicos pero no podemos vivir sin ellos]





El conductor de la línea 27
Tuesday 27 March 2007 [16:38]

rostro pálido   Cuando las grandes ciudades son asumidas como enfermedades endógenas, sus habitantes se convierten en víctimas de su propia desidia.
 
   Y lo demuestran al volante: conducir supone atravesar la línea divisoria de sus propios límites, dejarse violar por cada bajo instinto, mostrar su conducta más agresiva (odio, ira, colapso mental, esquizofrenia asfáltica), dejando así en evidencia al Doctor Jekyll (escondido bajo la cama de Mr. Hyde).

   Algunos desayunan mojando sapos y culebras en su café con leche, y al ponerse al volante: arrancan, aceleran y odian al mismo tiempo. Se cruzan en tu camino, frenas, vomitan claxon y escupen a través de sus poros palabras que son asteriscos sin traducción posible.

   Odian al taxista, al mensajero, al Agente de Movilidad, al Alcalde, al conductor de la línea 27, al capo de habano en boca en su berlina encerada, a la mujer por ser mujer y al novato por ser novato. Odian a esa mancha de café con leche (y sapos y culebras) de su camisa, y a su jefe y al portero de su finca (al físico y al automático).

   Y ahora, en los semáforos, agacho la cabeza para no cruzarme con esas miradas que odian y matan sin conocerte de nada.

   … 

   [¿Se puede vivir en una gran ciudad sin conocer palabras como Trankimazin, Orfidal, Lexatin, Transilium, Valium, Librium...?]





La demolición de mis valores
Monday 26 March 2007 [12:39]

hipoteca inversa   El constructor y su abogada subieron a mi taxi frente a la Audiencia Nacional con la sensación de haber vuelto a ganar una nueva batalla.

   – A Getafe, por favor.

   El constructor (camisa abierta, chaqueta y gafas oscuras de pasta) le daba órdenes a su abogada (chica joven, traje de chaqueta y maletín): “eres demasiado pardilla; como no espabiles, acabarán comiéndote. En esta vida hay que echarle mucha cara. Si te anticipas a sus respuestas, les demostrarás tu superioridad; y luego: atacas”.

   El constructor hablaba con ella mirándome a través del espejo, como tratando de hacerme partícipe en la conversación.

   Antes de entrar en Getafe pasamos por una gran explanada en cuyo centro se encontraba una caseta de “información”.

   – Mire – me dijo. – Todo este suelo es mío. Voy a levantar un complejo que te cagas. ¿Sabe cómo lo he conseguido?: debiendo mucho dinero a los bancos. Los pardillos le deben al banco 30 ó 40 millones por una hipoteca a pagar en 35 años. Los bancos les tienen ahogados, y así es imposible prosperar. Yo le debo al banco más de 800 millones, y te puedo asegurar que el director de mi sucursal me llama a todas horas, y me invita a comer, y me hace regalos. Cuando le debes al banco 40 millones, si no pagas tienes un serio problema con ellos. En cambio, si yo no pago esos 800 millones el problema serio lo tendría el banco; por eso les conviene tratarme bien. 

   Al despedirse, me regaló un último consejo.

  - Quien más debe, más tiene.

   [Nota: 15 céntimos de propina 





nilibreniocupado según Juan José Millás
Sunday 25 March 2007 [15:52]

Cuentos a la intemperie   Tomé un taxi y le pedí al conductor que pusiera la radio, para ver si decían algo sobre el alto el fuego.

   – ¿Qué alto el fuego? -dijo.

   – El de ETA.

   - ¿Se ha rendido ETA?

   Al principio, pensé que me estaba tomando el pelo, pero resultó que no, que vivía completamente al margen de la realidad. En momentos en los que todos hablamos de lo mismo, resulta chocante que alguien tenga otras preocupaciones. Este hombre tenía toda su atención puesta en unos análisis que se acababa de hacer.

   – Me dolía aquí y al final fui al médico. A lo mejor es algo malo, ya ve usted. Ahora que me voy a jubilar igual tengo algo malo. ¿Quiere oír lo de ETA entonces?

   – No, no prefiero oír lo de usted. ¿Está asustado?

   – Asustado exactamente no. Un poco preocupado, sí. Tengo tres chicos. Los dos mayores viven ya su vida, pero el pequeño tiene 13 años. Vino fuera de tiempo y no lo íbamos a tirar a la basura. El caso es que es un chico un poco frágil, muy vulnerable, se dice así. Muy vulnerable, me gusta esta palabra, vulnerable. Se la escuché al psicólogo por primera vez. Quiere decir que le afecta todo. Es un chico normal en los estudios, en las relaciones con la gente, en sus gustos, pero como alguien le diga una mala palabra se queda destrozado. No lo soporta. Tiene una sensibilidad enfermiza. Eso dijo el psicólogo, sensibilidad enfermiza. Yo quiero con locura a ese crío. No es que no quiera a los otros, pero por éste siento una pasión especial. A lo mejor lo he hecho yo así de sensible, no sé. El caso es que no puedo morirme mientras no se haga un poco más fuerte.

   Abandoné el taxi conmovido. La historia de este hombre no saldría, lógicamente, en ningún periódico. Y sin embargo era un notición, un alto el fuego dentro del fuego cruzado de opiniones, comunicados, tesis, juicios, veredictos, dictámenes. Me propuse no escuchar la radio en dos horas, para disfrutar de la sensación que me había dejado. Pero no pude. Estoy enganchado a la realidad como otros al tabaco.


  
Juan José Millás
   (La Opinión de Zamora, 24-III-2006)





La edad de la inocencia
Friday 23 March 2007 [11:21]

cuestión de Fe   Inquietante conversación entre una mujer de mediana edad y su hija de 12 años desde el asiento trasero de mi taxi:

   Hija.- Tengo que escribir para el lunes una argumentación de la existencia de Dios.
   Madre.- ¿Una argumentación?
   H.- Sí, mamá. Si creo que Dios existe tengo que argumentar el por qué.
   M.- Pero para poder opinar sobre algo tienes que documentarte bien.
   H.- ¿Documentarme?
   M.- Conocer la postura del creyente y del ateo. Conocer los motivos de cada uno.
   H.- Pero cada uno debería tener su opinión personal, sus motivos. O crees, o no crees, mamá… eso es la Fe, ¿no?
   M.- ¿Y qué te lleva a creer (o a no creer)?
   H.- No sé… hice la Comunión y todo eso, lo que me convierte en creyente, ¿no?
   M.- Pero a medida que vas creciendo y madurando, tu postura puede cambiar.
   H.- ¿Y tú qué prefieres, que crea en Dios, o que no crea?
   M.- Yo solo te pido que saques buenas notas, que te portes bien y que recojas tu habitación de vez en cuando…





Preguntas simpulso (no.9)
Wednesday 21 March 2007 [16:18]

todo son preguntas   ¿Por qué las farmacias, las gasolineras y los taxis prestan su servicio las 24 horas y sin embargo IKEA permanece cerrado todas las noches?

   ¿Acaso tengo yo la culpa de que los suecos duerman por la noche?

   ¿Por qué puedo comprar una garrafa de aceite sintético, o una caja de preservativos a las 4 de la madrugada y, sin embargo, si se me antoja comprar y montar una estantería BILLY color chapa abedul con baldas regulables a esa misma hora he de esperar a la mañana siguiente?

   ¿El señor IKEA sólo nos permite ser felices de 9 a 23 horas?

   ¿Quién coño se cree el señor IKEA para jugar de ese modo con nuestros sentimientos?





La República Independiente de mi taxi
Tuesday 20 March 2007 [16:47]

arte sin banderas   En la radio, un par de artistas plásticos contaban sus últimos proyectos. “Me costó un mes entero diseñar un mapa cartográfico de mi cama, con sus acotaciones y todo; un estudio topográfico, teniendo en cuenta que los pliegues de la sábana bien podrían ser montañas a escala”, dijo uno de ellos.

   La usuaria de mi taxi (mujer de mediana edad, traje de chaqueta y maletín) miraba a través de su ventanilla mientras parecía escuchar con cierto interés la entrevista.

   Momentos después, el otro artista dijo: “Sustituí las banderas Nacional y Autonómica del Ayuntamiento de (…) por sendos manteles estampados, de esos que todos tenemos en casa, los que utilizamos normalmente para comer… quería con ello reivindicar el hogar como única patria”.

   La usuaria comenzó a reírse:

   – Me parece una idea estupenda. Imagínese sustituir la bandera de Colón por un mantel enoooorme. O, mejor aun, coser unos cuantos manteles de hogares normales y corrientes y plantarlos ahí, a lo alto… – me dijo a través del espejo.
   – Bienvenidos a la República Independiente de mi casa, ja, ja.
   – Sería una buena alternativa a las manifestaciones convocadas por el PP. Una gran masa de gente hondeando manteles, ja, ja… 
   - Para la próxima manifestación por una vivienda digna, por ejemplo. Excelente metáfora, por cierto…
   – Ja, ja, ja…
   – Ja, ja…
   – Este jodido mundo funcionaría mucho mejor con menos banderas y más manteles. Al menos tendríamos menos motivos para matarnos los unos a los otros…

   (Silencio)





Uno entre mil trescientos millones
Monday 19 March 2007 [18:12]

china aséptica   No salgo de mi asombro.

   Esta mañana, por primera vez en mi taxivida, he visto de cerca a un chino bostezando.

   Dicho impacto visual se ha producido a poco más de dos metros* de quien suscribe.

   Nunca antes había visto el bostezo de un chino.

   Lo juro.

   *[Sumatorio resultante entre mis ojos, el espejo retrovisor y el chino propiamente dicho, situado en el asiento trasero de mi taxi]





Fecha de caducidad
Sunday 18 March 2007 [17:37]

hombre imposible  El hombre de avanzada edad y pierna ortopédica al uso, tras un largo silencio nada incómodo, me preguntó:

   – ¿Me permite una pequeña confesión filosófica?
   – Por supuesto.
   – Aristóteles ha muerto, y su discípulo Platón ha muerto. Leonardo ha muerto, y con él ese concepto tan manido del “hombre del Renacimiento”.
   – Entonces, ¿quién vive?
   – La duda, amigo mío. Esa hijaputa nunca muere.

   [Nota: A destacar la asimetría comprendida entre la pierna ortopédica de aquel hombre y su teoría de la "eterna duda"]





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