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Fantasías simpulso
Monday 30 April 2007 [14:05]

   Al salir del taxi la mujer se dejó olvidada una carpeta sobre el asiento. Las prisas, los coches y los cláxones ruidantes me obligaron a continuar la marcha; imposible bajar del taxi y correr hacia ella para devolvérsela.

   Cuando encontré un hueco para aparcar, revisé con más calma el contenido de la carpeta por si adjuntaba alguna dirección remitente o bien algún dato que me ayudara a poder localizarla. No había más que exámenes corregidos por ella (supuse), entre los cuales me llamó la atención el siguiente:

Froilán: nuestro Rey

   Nota: Aunque le hayan arrebatado (injustamente) el 4º puesto en la línea sucesoria, tenemos que unirnos y hacernos fuertes ante un propósito común: que Froilán se convierta en nuestro próximo Rey. Para ello no es necesario esperar a su mayoría de edad. Cuanto antes herede la corona, antes nos llevará a la III República. Hacedme caso.

  

   [Puede que este suceso no haya ocurrido nunca, que se trate tan sólo de una fantasía simpulso. Puede que nunca existiera aquella mujer, ni el exámen de Froilán.  Algunas veces la ficción se mezcla con la realidad a una velocidad tan magnífica que cuesta distinguirlas]  





Un Taxi Adelante (Uta Dance)
Sunday 29 April 2007 [7:33]

desde mi taxi   Esa chica me suena, claro… pelirroja, rizada, gotelé de pecas faciales, sonrisa color luna (sin cráteres), cuerpo de curvas exactas, claro… ¿cómo se llamaba…? la pelirroja de aquella serie… Un Paso Adelante… que nadie ha visto nunca, pero que todo el mundo conoce, incluso yo (que solo veo documentales de koalas y el informativo nocturno de Sánchez Dragó)… ¿Ingrid?… ¿por qué reconozco su cara y su nombre si nunca he visto esa serie?…

   Ingrid tomó asiento en compañía de un tipo muy simpático (que en esos momentos hablaba por teléfono con alguien de nosequé campaña publicitaria).

   – Queríamos comer algo por Chueca, ¿conoces la Bardemcilla?… ¿sabes dónde está? - me preguntó Ingrid.
   – Claro… me doctoré en sus croquetas caseras… – dije.

   Cuando el tipo se despidió de su interlocutor comenzaron a hablar entre ellos…

   – ¿Quieres mi corrector de ojeras? – ella a él.
   – ¡No!, ¿por quién me tomas? - dijo el tipo, ofendido.
   – Pero si no se nota… mira… es del número 2.

   Mientras se lo aplicaba, Ingrid mostró cierta preocupación por tres granos que le habían salido en plena mejilla.

   – Son horribles – dijo proyectando la zona afectada sobre mi espejo retrovisor (descartando el disimulo).

   En realidad yo no veía nada fuera de lo normal. Con tanta peca me resultaba imposible distinguir grano alguno.

  

   Al alcanzar el restaurante de marras y con el tipo ya en la calle, mi amiga Ingrid (acercándose a mi oreja derecha) me dijo:

   – No me has visto ningún grano, ¿ok?
   – ¿Qué grano?
   – Así me gusta, jaja.
   – Jaja…

   [Nota: Según San Google su nombre real es Silvia Marty. Según simpulso, Google es San Google porque o hace milagros, o los busca...]





Preguntas simpulso (no.12+1)
Friday 27 April 2007 [14:36]

todo son preguntas   ¿Por qué los túneles que enlazan Madrid con la Autovías de Zaragoza, A Coruña, Valencia o Toledo son todos de salida y ninguno de ellos de entrada?

   ¿Por qué es más fácil salir de Madrid que entrar en Madrid?

   ¿Nos están preparando una huida masiva encubierta?

   ¿De qué (o de quien) quieren que huyamos?

   ¿Si huimos, adonde vamos?

   ¿Madrizmemata?

   [Nota: A Zaragoza por el túnel de María de Molina; a Coruña por el túnel de Moncloa; a Valencia por el túnel de O´Donnel; a Toledo por el túnel de Santa María de la Cabeza. Todos ellos de salida]





No puedo evitar la lluvia
Wednesday 25 April 2007 [22:02]

quiero silenciarme...   Mujer de teléfono en mano (y cielo volando):

   – ¿Podría bajar un poco el volumen?
   – Señora… la radio está apagada. Lo que suena es la lluvia…

   [Disculpen la impotencia]





Taxi Letal III
Tuesday 24 April 2007 [20:12]

dame un clip...   En ciertas ocasiones se cuela (por la puerta de atrás) algún usuario abducido por el espíritu de Bruce Lee.

   Léase, sin ir más lejos, el ejemplo de esta misma mañana:

   - La profesión de taxista tiene que ser peligrosísima
   – Depende de lo que usted entienda por “peligrosísima” – dije tratando de quitarle dramatismo al asunto.
   – No sé… le habrán atracado alguna vez, vamos, digo yo… y le habrán puesto alguna navaja en el cuello, ya sabe: lo típico… – me dijo con creciente entusiasmo.
   – ¿Que te pongan una navaja en el cuello es “lo típico”? – pregunté con tonillo sarcástico.
   – Y esa cicatriz que tiene en el brazo, ¿se la hicieron en el taxi?
   – No – contesté, sin más (cualquiera le decía que perdí el equilibrio en casa manipulando una humilde bombilla)

  

   Esta última asociación “peliculera” de ideas entre una cicatriz y un taxi (también llamada taxicatriz) me llevó al recuerdo de aquella cita (rescatada de -20º):

    “Si un cojo se viste de militar parece una herida de guerra”





Mi taxi se convierte en obispero
Monday 23 April 2007 [19:12]

¡qué cruz!   Aquel hombre de sotana, alzacuellos y cruz inmensa resultó ser Obispo de algún país allende los mares hispanos; me enteré gracias a una conversación telefónica que mantuvo su acompañante (hombre de edad avanzada, elegante, culto, de voz pausada):

   – Estoy con el Obispo, en un taxi. Mañana nos vemos en Frankfort. Hago noche en Madrid y salgo para allá a primera hora.

   En el transcurso del trayecto mantuvieron una conversación de lo más sesuda: cifras macro económicas, migraciones en el primer mundo, mercados laborales, hambre, cambio climático… mezclando datos y anécdotas como quien diluye Cola-Cao en leche.

   Pero de entre todo el diálogo, me llamó poderosamente la atención una frase citada por el Obispo (y posteriormente recogida en mi taxi-libre-ta) en relación a uno de los temas tratados:

   – Mandaré mañana mismo una circular a todas las parroquias para que se hagan eco de muestra postura al respecto.

   (…)

   [Taxirreflexión: Cada "postura" que adopta la Iglesia se decide en un despacho según su libre interpretación de la Biblia. Temas como el concepto de Familia (con mayúsculas), los métodos anticonceptivos, el aborto o la existencia del Infierno (o del Limbo), surgen de bocas mortales encerradas entre cuatro paredes sin ventanas, ni vistas al mar, ni cuadros de Klimt decorándolo todo]





Los mitos se inmolan
Sunday 22 April 2007 [18:41]

acupuntura   Siempre había sentido una curiosidad enfermiza por entender a los chinos. Cada vez que les escuchaba conversar en mi taxi, en una lengua tan difícil e inaccesible a nuestros oídos, pensaba que la profundidad de su contenido tendría que ser, cuanto menos, proporcional a su dificultad.
   Los chinos, con su tradición milenaria (su Feng Shui, su tangram, su acupuntura, su sushi, su sashimi, su bonsai), sólo podían hablar de temas cuya intensidad mística resultara inaccesible para cualquier mente occidental; o al menos eso pensaba

   hasta esta misma tarde:

   Cuatro chinos dentro de mi taxi.

   - ¿Nos lleva al centro comercial de la calle Silvano, por favor? – dijo el cabecilla.

   Me sorprendió la fluidez de su castellano, y con ello comprendí que al fin podría escuchar una conversación entre chinos entendible (para mis humildes oídos occidentales). Según pude comprobar, todos ellos hablaban perfecto castellano. Según pude comprobar, los mitos también tienen derecho a la eutanasia:

   - Al fin voy a poder comprarme el BMW – dijo el primero.
   – De puta madre, tío…
   – Llevo trabajando cuatro años “como un negro”, ahorrando para el BMW. Es de segunda mano, pero está genial, bien cuidado y eso…
   – De puta madre, tío…

   En fin, que ese mismo diálogo en su lengua natal me habría parecido fascinante. En realidad, hubiera preferido no entenderles y así haber continuado alimentando un mito que murió antes incluso de haber nacido.

  

   [Nota: A destacar el juego léxico del chino alegando "trabajar como un negro"]





Preguntas simpulso (no.12)
Friday 20 April 2007 [12:11]

todo son preguntas   ¿Por qué las únicas 15 personas que han reparado en la peculiar fragancia de mi taxi son mujeres?

   ¿Por qué los hombres nunca hablan de olores? 

   ¿Por qué las 15 mujeres me dijeron: “huele a… vainilla cuando en el ambientador se puede leer, bien clarito: “mango“?

   ¿Por qué esta simple dualidad de conceptos olfativos me hace sentir tan impotente?

   ¿Quién miente: las mujeres, sus pituitarias, mi pituitaria, o el hijoputa que escribió mango cuando quería decir vainilla?

   ¿A qué huele el mango?





Palillo (según la taxipedia)
Wednesday 18 April 2007 [15:55]

palillero automático   Definición: Objeto de madera pequeño y alargado de puntas afiladas que, al ser indexado (en la boca) dota al portador de autonomía, autocontrol, ocio ilimitado y relax.

   Sinónimos: Mondadientes.

   Antónimos: Hasta la fecha, ninguno.

   Tipos: Los palillos de madera pueden ser planos o redondos. Se recomienda este último por su mayor autonomía dinámica y su nula agresividad al tacto.

   Modo de empleo: Extraer el palillo de su plástico o papel profiláctico e introducir sin disimulo en la boca. Una vez dentro, situarlo con la lengua en zona interdental, infolingual o velar, y siempre en posición horizontal (asomando al exterior una de sus puntas).

   Composición: Madera pulida (87%); placebo (13%).

   Indicaciones: El tomador sentirá cualquier situación bajo su control. Sensación de paz, bienestar y orden cósmico. Su uso periódico permite aislar al portador de cualquier conversación ajena.

   Posología: Un palillo por cada hora laboral y no más de 24 al día. En el caso de caminar con el palillo en la boca se recomiendan pasos lentos y las manos en los bolsillos.

   Efectos secundarios: Ante una exposición salivar prolongada, puede perder su propiedad eréctil (la del palillo). Si el palillo es mordido, el tomador podría clavarse una astilla en el paladar.

   Interacciones: Se recomienda no hacer uso del palillo mientras el tomador fuma un cigarrillo (para evitar posibles cruces neuronales). Se recomienda no silbar con fuerza (por motivos obvios).

   Precauciones y consejos de uso: Ante un peligro inminente de accidente grave, escupa el palillo en diagonal (mantenerlo en la boca podría anular los efectos del Air-Bag). Utilícese siempre en posición horizontal y asomando un extremo al exterior de la boca; si lo sitúa en posición vertical y no puede cerrar la boca, consulte con su psiquiatra de cabecera.

   Bibliografía y discografía asociada:

              + La metafísica del palillo (Daniel Simpulso). Agotado
              +
Ese toro enamorado de la luna (Los Centellas)
              + Obras completas (Fernando Sánchez Dragó)

   Foto: Palillero automático para salpicaderos (con base adhesiva)

  

   [La taxipedia es una enciclopedia nilibreniocupada. Cualquier lector podrá ampliar o modificar a su antojo la información publicada]  





Quiero robar una voz invisible
Tuesday 17 April 2007 [15:50]

imagen mental   – Buenas tardes. Calle Fuencarral, por favor…

   Esa voz me suena, pensé.

   Al situarse justo detrás de mi asiento no pude mantener contacto visual con ella. Su figura se encontraba fuera de los límites marcados por mi espejo retrovisor.

   Sin embargo, gracias a un sesudo chequeo mental de mi archivo sonoro, llegué a encontrar la respuesta:

   ¿Recuerdan la voz de aquel Navegador que me robaron?: Era la misma voz, “la voz”; el mismo timbre, esa misma sonoridad líquida que al indicarme cada desvío me abrazaba los tímpanos casi sin tocarlos.

   Al fin había encontrado la misma voz tantas veces reproducida por ese Mp3 craneal que llamamos memoria.

   Pero no podía verla.

   Traté sin éxito de encontrar su cara simulando buscar “algo” en el asiento trasero, volteando la cabeza hasta el mismo límite del exorcismo; pero aquella mujer parecía esconderse de mí (puede que de sí misma, también). Era menuda, escurridiza y, hasta el momento, invisible.

   Al alcanzar su destino, me tendió un billete de 5€. Su mano, en el momento de rozar mi mano, parecía envuelta en células de oxígeno aterciopelado; tan juntas unas de otras, que simulaban un microscópico Tetris concluso.

   Entonces traté de aprovechar la ocasión para, al devolverle el cambio, poder estudiar sus rasgos al menos durante un par de segundos y así retener la línea de sus labios, sus ojos, o su barbilla en mi memoria (en la misma carpeta que el archivo de su voz). Sin embargo, me dijo:

   – Quédese con las vueltas.

   Y abrió su puerta, y bajó del taxi: el cabello cubría su cara lo suficiente para continuar invisible y misteriosa. Luego se adentró en un portal, y así acabó todo.

  

   [Nota a la mujer invisible de la calle Fuencarral: Sé dónde vives, o al menos dónde vive tu novio, marido o amante. No quiero perturbar tu vida ordinaria, ni serle infiel a nadie. Tan solo te ruego un trozo de voz para mí, sólo para mí. Y no dejaré de pasar por tu calle hasta que mis oídos reunan valor para robarte unas cuantas palabras]

   Continuará…   





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