titulo
Mi dimisión como hacedor de taxibromas
Monday 16 April 2007 [11:48]

pequeña broma   Mujer elegante, madura, de piel alicatada en crema cara, enjoyada hasta el tuétano (¿qué es el “tuétano”?):

   – ¿Me lleva a Velázquez esquina Ortega y Gasset, por favor?

   – Claro – dije.

   Un par de manzanas antes de alcanzar su destino la mujer, mientras manipulaba su monedero, me dijo:

   – ¡Vaya!. ¡No tengo más que 5 €!.

   En ese instante el taxímetro marcaba 4.95€.
  
   – Si le hace falta dinero, yo se lo presto… – dije.
   – ¿Me lo está diciendo en serio? - soltó, sorprendida.
   - (…).

   (Los puntos suspensivos de mi respuesta atendió a un colapso mental transitorio).

   Lejos de parar el taxímetro según dicta la lógica aristotélica, me detuve en el destino indicado, cuando marcaba 5.20 €. La mujer, aun con cara de sorpresa, me tendió su billete arrugado el cual tomé entre mis dedos (dotados de párkinson también transitorio). Al bajarse del taxi, agaché la cabeza, derrotado, y continué la marcha.

  

   [Nota: Mis bromas declaran un "alto el juego permanente". Cuando esta ciudad recupere su pulso normal y no muestre los dientes como arma, continuaré bromeándolo todo. Mientras tanto, dimito]





Sindicación de contenidos RSS 2.0
Esta página funciona con WordPress - Diseño: Fernando García B.
¡CSS Válido! -