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Uniformes de una talla desmedida
Monday 30 October 2006 [19:16]

estado de sitio   Esta misma mañana, en la Bolsa de taxis de la Terminal 4 hemos alcanzado por enésima vez el grado máximo del absurdo más patético. Los hechos que relataré a continuación no tienen desperdicio:

   A las 11.30 a.m. llega una pareja de la Policía Municipal, como muchas otras veces, con la intención de acelerar la afluencia de taxis en la cabecera de la Terminal (a más de 1 kilómetro de distancia de la zona de espera). Pitan y hacen gestos al fondo de la Bolsa para que la fila correspondiente acelere, pero parece que sus intenciones no dan resultado, y entonces deciden que los rezagados sean adelantados por la siguiente fila. Los taxistas de esta se niegan (“no vamos a adelantar a ningún compañero”), y entonces se lía, y un compañero se interpone delante de la nueva fila, secundando la situación, y el Policía de marras se pone chulo, alzando la voz, y el compañero se pone chulo, alzando la voz, y entonces el Policía le pide la documentación, y el compañero se niega (“no me sale de los cojones dártela”), y comienzan a forcejear, se forma un corro inmenso a su alrededor, y el otro Policía, dada la situación, pide refuerzos, en fin…
   Minutos después llegan en diferentes vehículos un total de 20 Policías Municipales. La situación más violenta llega al acercarse al tumulto la primera dotación con porras en la mano. Al ver su intención, más de 200 taxistas se disponen a increparles, como si de una manifestación ilegal se tratara… y a todo esto las filas paradas, y los clientes en la cabecera formando cola, sin entender por qué no llega ni un sólo taxi.
   En ese intervalo pude escuchar de todo por ambas partes. Un Policía me dijo que había sacado la porra al ver a su compañero acorralado, como método disuasorio (dato cuanto menos razonable; al Policía del conflicto inicial querían lincharle). Un taxista soltó algo así como: “los de ETA en la cárcel viven mucho mejor que los taxistas de Madrid” (¿qué cojones tendrá que ver una cosa con la otra?). Otro salta con la desprotección del Sector (“ayer mismo un autobús de Aena arroyó a un taxi y otros tres más destrozados por los reactores de un avión…”), ante lo cual el Policía aludido contestó: “¡y a mí qué coño me cuenta!; ¿tengo yo también la culpa de eso?”. Otro dijo que nos tomamos con mucha calma el trayecto entre la Bolsa y la cabecera, con el cual discrepó un tercero: “por meterme prisa me pegué una hostia con el taxi de delante, y estuve sin trabajar mes y medio”.
   Y como el tiempo pasaba y el conflicto no admitía conclusiones, los compañeros les dieron a la Policía un parte de tregua: “si os marchais sin amonestar a nadie, seguiremos dando servicio. Mientras tanto aquí no se mueve ni Dios”; a lo cual el portavoz le contestó: “nos iremos cuando nos salga de los cojones. Si no queréis trabajar, es vuestro problema”. Pero al final cedieron, y aunque no llegaron a marcharse del todo, al menos se apartaron del tumulto en dirección a la salida, o lo que es lo mismo, Taxistas 1, Policía Municipal 0.

   Me parece lamentable la actuación chulesca de ciertos Policías, pero también la de ciertos compañeros. Unos se crecen enfundados en su uniforme reglamentario, y otros sólo cuando se siente respaldados por otros cientos de compañeros. Habría que verles a ambos actuando sin público a su alrededor. Creo que no nos podemos permitir el lujo de volar por encima de la ley, despreciándola (y viveversa). La Policía podría ser mucho más educada (al menos teniendo en cuenta que su sueldo depende de nuestros bolsillos) y ciertos taxistas deberían de respetar un poco más a la Autoridad, porque sin respeto mutuo esto se convertiría en un auténtico caos anárquico.
   Un Policía dijo: “en tiempos de Franco, habrían llegado los grises a pegar hostias directamente”. Un compañero dijo “el taxi es mío y con él y en él hago lo que me da la gana”. Hasta cierto punto no olvidemos que prestamos un Servicio Público, con lo que esto implica, y aunque nos duela el orgullo tenemos que predicar con nuestro comportamiento.
   Si nos respetáramos un poco más, todo esto no tendría sentido. Menos vigas y más pajas.

   Los aludidos pueden participar activamente con sus comentarios. Os invito a ello sin censuras ni porras amenazantes.





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