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Preguntas simpulso (no.1)
Wednesday 17 January 2007 [19:16]

todo son preguntas   ¿Por qué todos los usuarios me dicen que llegan tarde al trabajo?.

   ¿Por qué nadie llega tarde a una boda (excepto la novia)?.

   ¿Qué significa llegar tarde?.

   Rompiendo esta botella de Cava contra el PC inauguro oficialmente la presente sección mal llamada “preguntas simpulso”. ¡¡¡Vaya!!!. La botella ha quedado intacta… lkjnhlkjcsanlkajclkajsdnclakjdshclkakaslkj jbxkajhgxkoqiuhb (plop).





Navegar abrazado a sus cuerdas vocales
Tuesday 16 January 2007 [18:43]

estoy perdido   Meses atrás todos los usuarios rompían el hielo hablando del tiempo (no del metafísico, sino del meteorológico). Harto ya de estar harto, acabé consultando cada mañana en el periódico las previsiones para los próximos tres días, con la intención de adelantarme a sus comentarios y así dar por zanjada cada conversación:

   – Parece que va a llover…
   – En realidad se prevee un anticiclón sobre toda la región septentrional de chubascos moderados a las 15.27 horas.

   Pero desde la triste (y necesaria) aparición del Navegador GPS, ya nadie habla del tiempo. Raro es el día que no me pregunten cuatro o cinco usuarios distintos:

   – ¿Y se equivoca mucho? – como atribuyendo al aparatito cualidades humanas.

   También resulta cuanto menos curioso que un alto porcentaje de los aludidos me diga:

   – ¡Mañana mismo me lo compro!.

   Llevo seis meses escuchando lo mismo.. algo no encaja.

   Llegaría a prescindir de él (me refiero al GPS; no al usuario) de no ser porque creo haberme enamorado de esa mujer invisible cuya voz sensual me indica cada itinerario. Suena tan sincera….
   De hecho, nunca me he atrevido a contrariar sus indicaciones (no me puedo permitir decepcionarla). Y aunque no crea en el amor a primera vista, su tersura me ha llevado a creer en el amor al primer oído.

   Pero por mucho que busque en el menú del Navegador no alcanzo a encontrar la dirección de aquella voz, para que sea ella misma quien me guíe al epicentro de su cama…





Dios no sabe frenar
Monday 15 January 2007 [17:34]

divino   Un conductor obtuso (que no era yo), al saltarse el semáforo de marras, me obligó a frenar con furia (y con dolor de ruedas) hasta clavarme a escasos centímetros de su puerta.
   – Gracias a Dios no hemos chocado – me dijo el usuario.
   – Dios no ha tenido nada que ver. Ha sido gracias a mí, caballero; o bien, gracias a la firme (y contundente) presión de mi pie derecho sobre el pedal del freno [¡no te jode!]*.

   *[Interprétese para los adentros del lector]





La simpleza y las cosas bellas
Sunday 14 January 2007 [13:53]

despejar la x   Entró en mi taxi con una sonrisa radiante.
   - ¿Me lleva a Puerta de Toledo?.
   – Claro.
   La mujer continuó sonriendo.
   – ¿De qué se ríe? – pregunté (no pude evitarlo).
   – De nada, no sé… supongo que soy feliz.
   – ¿Alguna buena noticia?.
   – No, ninguna. Soy feliz; eso es todo.





Lectura no recomendada a menores de 50 años
Friday 12 January 2007 [15:08]

machote   Muchos son los cincuentones de pata negra que, al encontrarse ocasionalmente en Madrid por motivos laborales dedican esas noches solitarias al submundo de la carne (previo pago).

   A continuación adjunto una pequeña selección de frases célebres (en boca etílica de grandes machos ibéricos) recogidas por mi taxi-libre-ta:

   – ¿Conoce algún club bueno, ya sabe, con material de primera, para relajarme un poco?.

   – Ahora se llevan las rumanas. Son guapas y baratas. Y si no entienden el castellano, mucho mejor.

   – Las mujeres están para quererlas. Y las putas son putas.

   – En mi pueblo no hay ni un solo club. Y mi mujer siempre ha sido demasiado estrecha.

   – Si no fuera por esta doble vida… el día a día sería tan gris…

   – Prefiero pagar a una jovencita que hacérmelo gratis con una vieja.

   Taxipedia:

   Síndrome de la metonimia: Anomalía hormonal de quien tiende a reducir el todo (mujer en esencia y en presencia) a una sola parte (carne).  





El arte de llorarte
Wednesday 10 January 2007 [20:26]

llorando piedras   Era muy guapa, muy elegante, muy muy.

   Al apearse del taxi reparé en un pequeño objeto que había dejado olvidado sobre su asiento. No era más que uno de esos botecitos de farmacia; unas gotas. Su etiqueta rezaba: “Dacrolux”.

   ¿Para qué servía?. Al llegar a casa, sumido en el recuerdo de su instante, busqué en San Google… “Dacrolux”… (Intro)… 
  
   www.lafarmacia.es: Dacrolux 10 ml. Lágrimas artificiales”.

   Era muy guapa, muy elegante, muy muy. Pero no sabía llorar.





Los ladrillos y la madre de algunos
Tuesday 9 January 2007 [20:46]

suelo gratis   Ambos comenzamos a solapar conversaciones (el tiempo, los atascos, la inmigración, los donnuts con azúcar…) hasta detenernos en el temita de moda: suelo, ladrillos y especulaciones varias…

   – Verás, soy promotor inmobiliario y te puedo asegurar que esto no hay quien lo pare.
   – Pero… la subida del Euribor os habrá obligado, al menos, a congelar los precios… – dije con cierta ingenuidad (la hipoteca media ha subido a razón de 100 € mensuales).
   – No te confundas. Esta subida tan solo nos ha obligado a renegociar con los bancos sus modelos para que, en lugar de hipotecarse durante 35 años, los compradores puedan ampliarlo a 40 ó 45.
   – ¿Hipotecas a 45 años?.
   – Y más. Con el tiempo llegaremos al modelo alemán, con hipotecas de hasta 100 años.
   – Eso es biológicamente imposible.
   - No si tus hijos se hacen cargo (cuando mueras).

   Llegamos a una urbanización preciosa (“esa casa de la esquina la vendí yo mismo hace poco más de un año por 2 millones de €“) y el promotor me hizo parar junto a un chalet unifamiliar de tres plantas (y dimensiones realmente pornográficas) en cuya entrada se encontraban aparcados, bien juntitos, un Audi Q7 y un Mercedes 500 SL (no tan limpios como mi taxi).

   Al bajarse, ni siquiera se me pasó por la cabeza cagarme en su puta madre; ante todo, soy un tipo educado (por dentro y por fuera).

   Nota: Los sanitarios de mi casa son de la marca Roca





Mi primer palomicidio (involuntario)
Monday 8 January 2007 [16:50]

lo siento   La paloma surgió de la nada, lo juro. Medio giro de volante después, sus alitas se fundieron con el frío asfalto.

   - ¡Será gilipollas! – solté (en referencia a la paloma, claro).
   – Bueno, ¡una menos!. Ya lo decía mi padre: ratas con alas. No hacen más que tocar los cojones – dijo mi cliente (un tipo arrugado y siniestro).

   Y ahora la paloma está muerta, y yo me siento fatal, lo que me lleva a la siguiente cuestión…

   ¿Qué es más importante?:

   a) La vida de una paloma.

   b) El alma (rota en mil pedazos) de un taxista.

   c) Ambas/ninguna al 50%.

   d) Hay preguntas más importantes (ejemplo: ¿cuándo sale a la venta la nueva Play Station III?).





El taxista mamógrafo
Sunday 7 January 2007 [16:06]

el taxista mamógrafo   – Primero recogemos a mi hija al final de Hilarión Eslava, y luego vamos a la Iglesia de San Francisco el Grande…
   La mujer de vestido impecable iba de boda. Según me contó, vivía en Córdoba pero su hija estudiaba aquí, en la Complutense.
   – Es su primer año en Madrid; me cuesta estar sin ella, ya sabe, no es más que una niña…
   La niña estaba esperándonos en la calle, con un vestido de raso morado y moldeado de peluquería fina.
   – Hola, mami…
   – Muy bonito el vestido, hija pero… ¿no es demasiado escotado?.
   – Mamá: tengo 19 años y unas tetas preciosas…

   Entonces mis ojos, dotados de vida propia, se clavaron en el espejo retrovisor.

   – Usted mire a la carretera, ¡cerdo!.





Queridos Reyes Mancos…
Friday 5 January 2007 [3:34]

me doblas   Tras enterarme del ridículo nombre que Santa Claus le ha puesto a uno de sus renos (se llama Rudolf, lo juro) he decidido ofreceros la exclusividad de mis deseos (léase regalos):

   Un taxi nuevo; un cliente viejo (cosido al asiento trasero de mi taxi nuevo); un ascensor (para mis bajas pasiones); un ojo de cristal; un triángulo (proporcional al tamaño del ojo); un corcho (para mi botella medio llena); un martillo (para mi botella medio vacía); mascarilla capilar (para las bodas); una caja de Tranquimazin (para los funerales); una pila alkalina (para mi reloj de sol); una bufanda (para el verano); un par de otoños (para el invierno); un Goya esquina Velázquez; una estampita de San Google; un par de años de más; un par de copas de menos; tres hemorroides bien aleccionadas (para George W. Bush); un bolígrafo que sepa escupir; una capucha de Nazareno (para el bolígrafo); otra columna vertebral (de goma); barra libre de laxante (para que todo el Tercer Mundo se cague sobre el helipuerto del Rockefeller Center); un espejo convexo como testigo de esos bexos que nunca te he dado… 

   ¿Me olvido de algo?. 





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