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La confianza se mide en kilómetros
Monday 22 January 2007 [16:15]

el Doncel de Sigüenza   Los 130 kilómetros que separan Atocha RENFE de Sigüenza (Guadalajara) ofrecen muchas posibilidades. El usuario [unos 50 años, gafas de pasta y jersey gris tejido por la abuelita de marras]* se sentó a mi lado y, cual víctima por sobredosis de Palabrol 500, no paró de hablar en todo el trayecto (más de 1 hora). Como demuestro a continuación, la intensidad de sus confesiones creció con la distancia (en kilómetros):

   Km. 0,100.- Coger un taxi es lo mejor que he podido hacer, sí señor. El próximo autobús no sale hasta mañana

   Km. 5.- Vivo en Gandía con una familia que “me cuida”. Les pago 700 € y me hacen la comida y me planchan.

   Km. 20.- Una vez me desaparecieron del cajón 170 € y yo sabía que había sido ella, porque no había nadie más en casa; pero claro, se lo dije y se enfadó muchísimo.

   Km. 40.- Me cuidan porque la cabeza no me funciona muy bien, ¿sabe usté?. Tomo pastillas, y me hacen mucho bien, no se crea. El psiquiatra está muy contento conmigo; dice que me ayudan a controlar mis impulsos (¿o dijo simpulsos?).

   Km. 60.- Mis padres murieron, los dos. Y ahora, claro, cobro una pensión de invadidiez, o de invalidez, o como se diga.

   Km. 85.- Le presté a la mujer que me cuidaba 32.000 € y ahora voy a Sigüenza porque me ha dicho que me va a devolver lo que pueda y tengo que firmar unos papeles con el notario.

   Km. 100.- Todo me va muy bien. Ahora el único problema que tengo es con el maldito teléfono, con las líneas eróticas esas. Y claro, a la media hora se corta sola (la línea), para que no gastes demasiado, por ley. Pero claro, vuelvo a llamar. También soy adicto, pero menos, a los clubs; tomo precauciones, no se crea, que hay mucho sida y mucha cosa mala por ahí.

   Km. 135 (final del trayecto).- Pare en este cajero. Si no se fía le puedo dar la tarjeta y el código para que se cobre usté.

  

   Dicen que el rostro del Doncel de Sigüenza cambia según tu estado de ánimo. Si te encuentras melancólico, por ejemplo, notarás en sus rasgos cierta melancolía. Yo, cada vez que me fijo, le veo con cara de taxímetro

   *  [Nota: El anonimato de este y otros usuarios queda asegurado al no publicar datos personales concretos e identificables; ni nombres, ni direcciones, ni referencias comprometedoras, etc.]





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