titulo
Los taxis también lloran
Sunday 11 March 2007 [14:15]

los ciegos, los sordos   Como no soy un “ciudadano de bien”, ni una “persona normal”, el sábado por la tarde decidí esconderme bajo mi cama, y así poder temblar a mis anchas abrazado al recuerdo de una nación pacífica y democrática (cuatro esquinitas tiene mi patria, cuatro pancartas que me la guardan…).
 
   No contento con esto, mi instinto macabro me llevó a encender el televisor, o bien, concretando, a sintonizar esa cadena plural que algunos llaman Tele Madrid (y los “ciudadanos de mal” llamamos Tele Espe): 
   La primera imagen me llevó a la Plaza de Colón; a vista de pájaro (o de águila), una gran masa de banderas eran ondeadas al unísono, como manejadas por los mismos hilos, o por los mismos brazos de una patria unida por la misma sangre (¿roja o azul?).
   El siguiente plano (excelente producción, por cierto) se acercó a los manifestantes. Todos eran altos y guapos, y vestían muy bien, muy conjuntados, con pantalones de pinzas y jerseys anudados al cuello (hacía un buen día).
    Luego comenzaron las declaraciones, los primeros planos, las confesiones, el verdadero sentir del manifestante: “me parece repugnante que De Juana esté en la calle después de 25 asesinatos” (que yo sepa, se encuentra en 2º grado por un delito de amenazas, y fue el PP quien le redujo la pena por esos asesinatos gracias, entre otros méritos, a escribir un libro cargado de lindezas); “Zapatero quiere darle Navarra a sus amigos de ETA (¿de donde ha sacado eso?). 

   Siguiente plano:AcebesZaplana riendo (¿de qué se ríen?; ¿qué les hace tanta gracia?). Fundido con la siguiente imagen: atril y discurso final de Rajoy previo al Himno Nacional (ahora es suyo, como el lazo azul).

   Una hora después (para darles tiempo a brindar con un buen Reserva en Embassy) salí con mi taxi, aun con miedo en el cuerpo.

   Al pasar por el lugar de los hechos me alivió comprobar que España no se había roto (el asfalto del Paseo de la Castellana no presentaba grieta alguna). Las banderas de España se habían transformado en jóvenes con ganas de vida.

   De entre todos los servicios realizados aquella noche, tan sólo un usuario (tan elegante como los que aparecían por la tele) me preguntó por la manifestación:

   – ¿Ya han hablado de cifras?
   – No; creo que no – dije mientras pensaba: ¿acaso importa?. La Delegación del Gobierno dirá una cosa y la Comunidad de Madrid, otra. Y cada uno se quedará con la cifra que más le interese.

   [¿Queréis dos españas?. Pues yo prefiero 40 millones de españas. ¿Quién gana?]





Sindicación de contenidos RSS 2.0
Esta página funciona con WordPress - Diseño: Fernando García B.
¡CSS Válido! -