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El mar, la mar, lo mar…
Wednesday 2 May 2007 [22:52]

reloj de arena   Yo también he utilizado este puente para buscarme en la playa. Primero me desbusqué en Madrid para luego iniciarme a orillas del mar:
   Me adentré en los adentros de mi taxi y, a su vez, en los adentros de uno de esos túneles encharcados (por culpa de sus colectores lacrimales) hasta que la carretera llegó al límite de sus fuerzas, en un pueblo costero cualquiera.

  

   Cuando en tu ciudad no te sientes nilibreniocupado, acabas huyendo a cualquier borde peninsular con la intención de continuar a nado si es preciso (con ganas de pegarle un mordisco al horizonte).

   Viajas con el taxímetro apagado, con la voz apagada (por la falta de usuario); y al llegar al mismo límite, sales del taxi para encontrarte con toda esa arena que en realidad es asfalto descolorido y disuelto en un desierto de ruinas microscópicas… y al encontrarte frente al mar te acuerdas de esos colectores mal encajados en los bajos fondos de la M-30, y entonces todo vuelve a un mismo inicio…

  

   Cuando no soportas tu ciudad pero, al alejarte unos cuantos kilómetros, ya la echas de menos, entonces se reafirma tu condición de nilibreniocupado.

   Cuando tomas un puñado de arena, en la playa, y lo dejas caer poco a poco como quien juega a las metáforas, entonces el techo de tu cielo se hunde al pensar que, a estas alturas de la vida, incluso los relojes de arena acaban siendo digitales





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