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Sexo, mentiras y taxis de vidrio
Monday 21 May 2007 [9:31]

amor imposible   Según marcan los cánones gestuales, cuando un usuario habla por teléfono y a su vez mira fijamente al taxista (a través del espejo retrovisor) indica que le está autorizando a escuchar su parte de la conversación.

   En este caso, una mujer de aspecto muy cuidado hablaba con su interlocutora de lo cerdos que son los hombres mientras me miraba, buscando mi complicidad (o puede que mi sonrojo). La lógica me llevó a deducir que, si los hombres son unos cerdos y yo soy un hombre, al mirarme me estaba incluyendo en su piara particular.

   – Corazón, tienes casi cuarenta tacos y el niño ese veintidós, ¿verdad?. Está jugando contigo y tú ahí, enamorada como una tonta… se presenta en tu casa cuando le da la gana, te echa un polvo y se marcha… ¿que vive con sus padres?… ¿que no se puede quedar a dormir contigo?… ¿eres idiota?… Miriam: olvídale…

   La mujer continuó mirándome, levantando las cejas para que no perdiera el hilo de sus comentarios:

   – Me parece increíble que a estas alturas no te hayas dado cuenta de eso… todos los tíos son unos cerdos, insensibles, mentirosos… ¡ese niño sólo quiere follarte!… bueno… que estoy llegando… ahora hablamos con más calma… adiós…

   Me indicó parar en la próxima esquina, añadiendo:

   – Es cierto: sois todos unos mentirosos. Y lo siento por ti, porque no te conozco. ¿Qué te debo?
   – 75.40 €.
   – ¡Pero si marca 4.35 € – me dijo sorprendida.
   – Vale, te he mentido…

  

   [Reflexiones simpulso: Las mujeres piensan que todos los sombres son unos (...). Los hombres creen que todas las mujeres son unas (...). Sin embargo, la mujer no puede vivir sin el hombre y viceversa: Jamás pensé que un puzzle de dos piezas fuera tan difícil de resolver] 





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