titulo
Un par de huellas sobre el cemento fresco
Wednesday 30 May 2007 [9:59]

pensante por dentro   – No estoy de acuerdo con usted, señora. Me niego a creer que la vida sea tan monótona… – digo mientras atravesamos el tráfico de Nuevos Ministerios.

   – Todos los días son iguales, nunca pasa nada… te despiertas, llegas tarde al trabajo, el mismo jefe con cara de perro, el mismo café con leche a mediodía, comes, más trabajo y luego, cuando al fin llegas a casa te encuentras con que el niño que ha vuelto a suspender las matemáticas. Siempre con el mismo cuento de las malditas matemáticas…

   En esto, al detenemos por culpa de un semáforo sonrojado, aparece justo delante de nosotros un malabarista que comienza a jugar lanzando tres bolos al aire con destreza. Ambos nos quedamos mirando el espectáculo.

   De súbito, el malabarista pierde el control y uno de sus bolos cae sobre el capó de mi taxi. Lejos de pedirme disculpas se acerca a mí y me dice engolando la voz:

   – A mí no me mire: las culpas a Newton, ¿ok?

   Al retomar la marcha alzo la vista hacia el espejo, y con los ojos clavados en mi usuaria retomo:

   – Disculpe, ¿decía…?





Sindicación de contenidos RSS 2.0
Esta página funciona con WordPress - Diseño: Fernando García B.
¡CSS Válido! -