titulo
Comiendo lágrimas
Wednesday 27 September 2006 [21:44]

sin comentarios   ¿Por qué un taxista no puede mostrar tristeza?. ¿Por qué no podemos llorar cuando nos invade el terrible vacío de un asfalto demasiado frío, demasiado negro?. Como esos lunes de madrugada, cuando las farolas pretenden ser aliadas en un horizonte desértico de almas. Cuando alguien alza su brazo, tras demasiado tiempo en soledad, y abre la puerta trasera, y notas su calor como único modo certero de sentirte en casa. Y en ese pequeño espacio casi hermético que nos une se mastica piel, aunque su color no penetre en el mío, aunque parezcamos un documental del National Geographic, pero esa persona tiene el deseo de llegar a algún destino, y mis manos son dueñas de una dirección pautada, y quiero llorar abrazado a un airbag. Caricias sin suplemento, maletas gratis.




1 Bajada de bandera »

    ¿Por qué nadie ha comentado este post?
    ¿Estábamos todos llorando? ¿Por qué estabas tan triste ese miércoles? ¿Las farolas no eran de colores? ¿Por qué un taxista no puede llorar? Cuando te sientas tan frío como el asfalto de otoño piensa que quizá esa piel que se sube a tu taxi también querría llorar y no lo hace porque no le dejas, ni te dejas…


    Anonymous se subió a mi taxi el Monday 21 May 2007 a las 22:43


¡Baja la bandera!


1 + 7 =



Sindicación de contenidos RSS 2.0
Esta página funciona con WordPress - Diseño: Fernando García B.
¡CSS Válido! -